Salmos 119:9
¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
La Palabra de Dios es útil para todo. No hay asunto de la vida humana en cualquier aspecto que no sea contemplado en ella, desde los temas más triviales hasta los más complejos. La única desventaja es que la gran mayoría de personas, aún teniendo una Biblia al alcance, no la leen.
En esta ocasión te invito a meditar sobre la importancia que tiene La Palabra de Dios para tu vida, tomando en cuenta tu edad, tu situación económica o sentimental, con el fin de motivarte a leer, aunque sea un fragmento de La Biblia, diariamente, con disciplina, y luego meditar en ella.
Así damos inicio hoy a este segmento de devocionales diarios. Lo que te estoy invitando a hacer es algo que yo misma me comprometo a hacer. De otro modo sería totalmente injusto que te pida que lo hagas. Además, el beneficio es para quien en realidad lo practique, porque de eso se trata. No de leer y jactarme de conocer, sino de practicar, vivir, disfrutar de la Palabra de Dios.
El pasaje que hoy analizamos está dirigido a los jóvenes literalmente, sin embargo, puedes tomarlo para ti y parafrasearlo de forma personalizada:
- ¿Con qué limpiará el adulto su camino? Con guardar tu palabra.
- ¿Con qué limpiará el anciano su camino? Con guardar tu palabra.
- ¿Con qué limpiará el adolescente su camino? Con guardar tu palabra.
- ¿Con qué limpiaré yo mi camino? Con guardar tu palabra.
En este pasaje hay una pregunta específica. El escritor sagrado platea una interrogante para conocer la forma de limpiar el camino de una persona. Es una alusión a las dificultades, tropiezos, obstáculos, estorbos y suciedades que pueden encontrarse las personas en el transcurrir de la vida. Malas decisiones, tragedias, frustraciones, rechazo, necesidades, abandono, abuso, violencia, traición, soledad, amargura, etc., pueden ser algunas de las cosas que hacen difícil el caminar en la vida. También, por consecuencia lógica, estas experiencias de la vida pueden dejar heridas o marcas que afectan el presente y oscurecen el futuro.
Limpiar el camino significa entonces quitar la suciedad, espinas, arbustos, piedras y toda clase de tropiezos que dificulten su recorrido. Es una vista en retrospectiva haciendo menos doloroso el recuerdo del pasado por el hecho de reconocer que todo ello hizo de nosotros lo que somos, y aún siendo algo doloroso, podemos sacar una buena lección y/o provecho de ello. También es una vista hacia adelante, porque implica llevar una carga más ligera; además las experiencias vividas nos ayudan a tomar mejores decisiones.
Leí en alguna parte que «experiencia» no es lo que vivimos, sino lo que aprendimos. Así que podemos hacer un muy buen uso de todo lo que nos ha tocado vivir. Quizá no fuimos responsables de lo que nos pasó, pero sí somos los únicos responsables de lo que haremos con lo que nos pasó.
Para completar el análisis del pasaje consideremos que el escritor mismo responde la pregunta. Él afirma que los jóvenes pueden limpiar su camino guardando la Palabra de Dios. En este pasaje, como en muchos en la Biblia, la palabra «guardar» no es depositar la Biblia en un lugar seguro donde nadie la pueda tocar. En esta ocasión se trata de memorizar o retener en la mente lo que la Palabra de Dios dice, y obedecer los mandamientos de Dios, los cuales sólo podemos conocer a través de la Biblia.
Todo el Salmo 119 aborda acerca de los muchos beneficios que reciben quienes obedecen los mandamientos de Dios. Por ejemplo: amar es un mandamiento y el Señor Jesucristo dijo que era el más importante de todos los mandamientos: amar a Dios y al prójimo. También el apóstol Pablo dice en 1ra Corintios 13 que el amor lo puede todo. Amar hará que veamos la vida de forma diferente, no pensando sólo en lo que queremos recibir, sino más aún en lo que podemos dar. Amar le da sentido y propósito a la existencia misma.
Otro mandamiento importante es perdonar. Perdonar es un requisito para recibir perdón. Además el perdón trae paz y reconciliación. Muchas de las cargas emocionales de las personas son ocasionadas por la falta de perdón hacia sí mismas o hacia los demás. El perdón hace más liviana la carga del pasado, sería una contradicción seguir sufriendo por las heridas causadas por alguien a quien uno ya perdonó.
No pretendo mencionarte todos los mandamientos de Dios, mas bien te invito a que leas la Biblia y encuentres en ella todos los buenos consejos que te ayudarán a vivir mejor. También toma nota de todos los mandamientos que encuentres y empieza a ponerlos en práctica. No es el hecho de leerlos solamente lo que limpiará tu camino, sino de obedecerlos. Todos los mandamientos de Dios fueron dados para nuestro beneficio. Ni uno sólo de ellos tiene la intensión de hacerte mal. También considera que Dios jamás nos pedirá hacer algo que no podamos.
¡Vamos! Empecemos ahora. Tomemos diariamente un tiempo para leer un fragmento de la Biblia y meditar en él. Puedes hacer tu propio plan de lectura diaria, o puedes usar los planes de lectura que otros ofrecen. No hay un plan único, ni más religioso, ni más efectivo. Sólo toma una decisión. Yo te acompañaré y lo haremos con disciplina diariamente.
Oro para que Dios nos ayude a cumplir con este buen hábito diario. Oro para que aún cuando te quedes un día sin hacerlo, retomes la lectura y la meditación sin excusa. Oro para que experimentemos y vivamos los muchos beneficios prometidos para quienes guardan la Palabra de Dios. Oro para que tu camino y el mío sean limpios delante de Dios y de las demás personas. Todo esto se lo pido a Dios, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. ¡Amén!